ATRACTIVOS TURÍSTICOS

 

Río Santa Catarina
Los principales atractivos turísticos de los cuales se puede disfrutar en periodos vacacionales están el Río Santa Catarina, localizado 80 minutos de la cabecera municipal por la carretera a la Agencia Municipal de San Antonio Ocotlán; y por la carretera con rumbo de San Francisco Sayultepec después de conducir por unos 45 minutos se llega al Río el Lagartero.

También existen las Fiestas Populares, las cuales inician durante el año con la danza de las Mascaritas en el Carnaval previo a la Semana Santa, así como la mayordomía del Viernes de Dolores durante la Semana Santa. Otra de las festividades es la celebración del 24 de Junio el cual corresponde a San Juan Bautista, Santo Patrono de este municipio.


También las correspondientes a San Isidro Labrador, el Día de Todos los Santos o Fieles Difuntos con la Danza del Toro de Petate, y otras danzas como los 12 Pares o Moros, La Tortuga y festejos como Navidad y Año Nuevo, sin pasar por alto las festividades de barrios y agencias del municipio en sus respectivas fechas según el Santo Patrono o Mayordomías.

Gastronomía: Se puede degustar el muy delicioso Bazo de Res, Sangre de Chivo o Menudo, Mole de Guajolote, Barbacoa de Chivo, Tamales de Carne Cruda, Enchiladas Rellenas de Carne de Gallina de Rancho, Tamales de Chepiles, Tamales de Garrapata (frijol camagua).

Panes, como las Empanadas de Camote, Capricho, Empanochadas, y las Regañadas.

 

Como llegar a San Juan Cacahuatepec:

    Saliendo desde la capital de estado, la Ciudad de Oaxaca de Juárez, se toma la autopista que va a la Cuacnopalan, después de viajar unos 45 minutos, se llega a salida de Nochixtlán, para tomar la carretera federal número 190, por esta conducir hacia la desviación de Yucudá, para tomar ahora la carretera número 125 hacia Teposcolula, continuar el viaje a Yolomecatl, posteriormente Tlaxiaco, Chicahuaxtla, Putla de Guerrero, Santa María Zacatepec, Amuzgos y finalmente San Juan Cacahuatepec. Este viaje tiene una duración aproximada de 8 horas con 45 minutos en condiciones favorables de clima y carretera en los 369 km. que separan a esta comunidad y la capital del estado.

Desde la ciudad de Oaxaca se puede viajar en autobús de pasajeros de segunda clase de la líneas Fletes y Pasajes, el cual tiene su salida en diferentes horarios, siendo el más preferido el del horario nocturno, ya que la duración del viaje en esta línea es de 9 horas con 30 minutos aproximadamente. También se puede viajar en autobús de primera clase de la línea Cristóbal Colón cuyo horario de salida es de 21:00 horas, y el recorrido aproximado en condiciones favorables de clima y terreno es de 8 horas con 45 minutos.

    Saliendo del Puerto de Acapulco Guerrero hacia Pinotepa Nacional, debe uno viajar hacia el este por la carretera Costera número 200, hasta la desviación o entronque con la carretera 125 (vuelta a la izquierda) y de aquí después de 45 minutos se llega a San Juan Cacahuatepec, en caso de salir de Pinotepa Nacional conducir hacia el oeste por la carretera costera hacia el Puerto de Acapulco y en el entronque de la carretera número 125 (vuelta a la derecha) conducir aproximadamente los 45 minutos para llegar a San Juan Cacahuatepec.

    Desde la ciudad de México, se recomienda la ruta que sigue el Autobús de primera Clase Cristóbal Colón, que sale a las 20:00 horas de la terminal México Tapo Colón, pasando por Santa Martha Acatitlán D.F., Puebla, Tlaxiaco, Putla de Guerrero, Santa María Zacatepec, y finalmente San Juan Cacahuatepec, este recorrido tiene una duración aproximada de 12 horas con 45 minutos.

Para los amantes de los paisajes naturales característicos de las zonas de la Mixteca Alta, Baja y de la Costa se recomiendan los viajes diurnos, para aprovechar las magnificas vistas.
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Las Danzas

Las Danzas son otro de los atractivos que podrás ver, sobre todo, en las festividades, estas danzas son muy características de la zona costera, teniendo en cada localidad una manera muy particular de representarla, pero que su significado es común en casi toda la costa chica de Oaxaca y Guerrero.

 

    Chilena Cacahuatepec

 

En el vestuario el hombre, como en toda la Costa, visten camisa y pantalón blanco; paliacate al cuello, sombrero de palma y zapatos.

La dama, luce blusa de cajón en tela de popelina blanca, con bordado de punto de cruz (lomillo) en tela de cuadrille. El bordado de la blusa es con motivos florales en colores chillantes, alegres, vivos. Presenta joyas de oro, y una falda roja modelo circular, de popelina en un solo color, larga hasta los tobillos, separando la parte inferior del olán con un listo de color blanco y remate de encaje del mismo color del listón. Luce zapatos de tacón alto, trenzas con listón de un solo color. Y un paliacate en mano, el cual sirve para marcar el ritmo y compás de la chilena.

Este es el traje de San Juan Cacahuatepec, el cual se utiliza para representar la autenticidad costeña de esta población, como cuando se baila la Chilena Cacahuatepec, del Bohemio de esta tierra, nuestro paisano Álvaro Carrillo Alarcón.


 

 

 

    La Danza de los Doce Pares

En entrevista con el señor Pedro García y el señor Andrés Alarcón, nos cuentan que el maestro Manuel Vargas de Ometepec Guerrero, fue el primero que puso en escena Los Doce Pares y que su discípulo fue el señor Juan García, mismo que le heredó los conocimiento al señor Othón García, le sucedió el señor Ángel García hasta llegar ahora al señor Pedro García. La versión que se tiene es que llega aquí dicha danza aproximadamente en 1948 y que es de tipo religioso ya que representa la guerra santa, pleito de religiones entre los Moros representados por el Almirante Balam  y los Cristianos representados por Carlo Magno. Nos señalan que las fechas en que con mayor frecuencia se ha representado la danza es en la fiesta de San Isidro, pero ocasionalmente se han presentado en las fiestas de San Juan, argumentando que no se hace la presentación con frecuencia por el alto costo que representa, sin embargo cuando hay apoyo de mayordomos o de la presidencia municipal para el pago de la música y los juegos pirotécnicos, todos los bailantes han puesto su mayor esfuerzo desinteresadamente. La escena tarda aproximadamente 15 horas y el numero de participantes es de 29 individuos de los cuales 3 son mujeres.

 

    La Danza de la Tortuga

Los estudiosos de la danza autóctona mexicana han descubierto constantes en danzas de regiones diferentes del país. La referencia a la tortuga es una de esas constantes, sobre todo en la zona costera.

La intención de la Danza de la Tortuga que se practica en la costa es ridiculizar el dominio español y rememorar la explotación que se hizo de los esclavos negros durante la colonia. El control y la estricta  disciplina impuesta por los españoles hacia los negros se representa con el látigo que lleva en manos el Pancho, el capataz que reprime a sus compañeros de raza después de haberse ganado la confianza del amo. La Minga es la mujer del Pancho, es alegre y coqueta, por lo que constantemente es objeto de piropos que enfurecen a su pareja, quien la castiga con golpes, al igual que a todo aquel que se haya atrevido a abrazarla o besarla. Durante el desarrollo de la danza la Minga ofrece a su "hija" a las personas del público, al elegido se le pide que abrace a la muñeca que representa la supuesta hija; si la persona no la toma, la Minga grita llamando al Pancho para que castigue a quien se atrevió a despreciar a su hija, y si la persona toma la muñeca llega el Pancho inmediatamente para reclamarle el que tenga a su hija en brazos acusándolo de "tener que ver" con su mujer, por lo que le impone un castigo. El castigo consiste en bailar con la Minga; si n o quiere bailar tiene que deshacerse de un objeto personal o dar una aportación económica para no ser castigado. Las aportaciones son usadas al final de la danza en la adquisición de licor para los danzantes .

La tortuga danza al rededor del resto de los personajes simulando un desove en la parte final de la danza; el danzante que interpreta al animal deposita en el suelo huevos de tortuga, el Pancho los toma para ofrecerlos a alguna persona invitada al festejo. El vestuario que se utiliza es el siguiente: el hombre se cubre la cabeza con dos paliacates poniéndose sobre ellos una máscara y un sombrero, su camisa y pantalón son prendas viejas, rotas y remendadas, también usan huaraches; la mujer, además se los paliacates y la máscara, lleva sobre su cabeza una mantilla, su vestido es largo y floreado, cubierto con una manta de encaje negro, en los pies usa medias y huaraches; el Pancho lleva sobre su pantalón chaparreras de vaquero, reata, cuerno de vaca al hombro y una binza en la mano, además de las botas con espuelas; la Minga es la única del grupo de mujeres que lleva peluca, vestido largo y rebozo cruzado sobre sus pechos, en los brazos lleva la muñeca que representa a su hija, usa medias y zapatillas. El danzante que interpreta a la tortuga carga un caparazón hecho con un bastidor de madera y forrado de tela.

Danzan catorce hombres, siete de ellos disfrazados de mujeres; también el Pancho, la Minga y la tortuga son personajes interpretados por hombres. La danza consta de siete sones que no varían mucho en la música, pero sí en los pasos. La música es interpretada por una banda de viento.

 

La Danza de las Mascaritas

Se sabe que esta danza se originó en la región mixteca de la costa a raíz de la invasión francesa a México en el siglo XIX. Se practica en varios pueblos de la región, aunque la versión de los pobladores de Santa María Huazolotitlán es considerada entre las que refleja de manera más clara sus orígenes históricos.

Cuando los franceses se retiraron, los mixtecos salieron de sus escondites. Para celebrar la liberación, se reunieron festejando a su modo con una imitación grotesca de los bailes franceses, deliberadamente exagerados y ridiculizados. Así demostraban su rencor, sentimiento que les llevó a repetir en cada fiesta esa parodia, hasta que la costumbre la hizo una tradición regional.

Con la natural disposición a la sátira y las características del indígena, se complementó la ridiculización con el atavío, mezclando su inclinación los colores vivos y por el oropel, con la arrogancia ostentosa del uniforme de los suaves franceses, obteniendo un conjunto abigarrado. Para complementar la parodia y como toque refinado, idearon colocarse sobre la cara un pañuelo blanco en el que pintaron las facciones finas de los europeos, simulando con el color blanco del pañuelo el color pálido de la tez de los invasores, en contraste con el tono moreno de las manos que dejaron descubiertas. Posteriormente los pañuelos fueron sustituidos por las mascaritas de madera que dieron nombre a la danza.

El ritmo de la música tiene un marcado aire de cuadrilla de influencia francesa pero con sabor indígena, sumamente alegre,  movida y original, sin repetir las melodías ni una vez.

Calzan huaraches y usan medias de colores encendidos. Ocasionalmente usan trenzas sobre los hombros. Generalmente siete "parejas" interpretan la danza, una de ellas encabeza la danza y se diferencia de las demás por algunos detalles: el hombre usa saco y  machete y la mujer lleva rebozo. Durante el desarrollo de la danza la pareja principal ejecuta sus movimientos alrededor de las demás.

La Danza del Toro de Petate

Existe una gran variedad de danzas conocidas como "del toro" en diversas regiones del país. La versión de Santiago Collantes es alegre y llena de movimientos, además de estar inspirada en una historia de la localidad. Santiago Collantes es una Agencia Municipal de Santiago Pinotepa Nacional. Loa habitantes de la localidad no hablan ninguna lengua indígena, ya que la ascendencia principal de la mayoría de la población es de origen africano.

La danza del toro es una de las danzas más conocidas de la región. Se representó en el año de 1911 cuando el Presidente Francisco I. Madero visitó la comunidad. La gente del lugar, preocupada por darle una acogedora bienvenida, decidió interpretar una danza que caracterizara a la región. En una asamblea, la señora Doña Chucha Añorve propuso una danza relacionada con la historia de esas tierras, la historia de Don Pancho.

Los trajes que se usan en la danza constan de pantaloncillos y camisa a la usanza española, los primeros hasta la altura de la rodilla, y la segunda de colores brillantes en tela satinada. Detrás de la camisa cuelgan escarchas brillantes de colores que le dan vida al conjunto del vestido. El jefe de los caporales utiliza una binza (instrumento de cuero de res muy duro empleado como látigo), chaparreras y un sombrero diferente que marca su jerarquía. También llevan una cuerda que en ocasiones utiliza para intentar lazar al toro. El resto de los danzantes, los caporales, portan un listón cruzado en el pecho con un moño en el cruce. Los sobreros son adornados con un lienzo brillante y se le ponen cuatro espejos, imitando todo el zarco de los españoles. Los caporales utilizan un machete ficticio colgado sobre el hombro derecho.

La imagen de Don Pancho se hizo con una máscara que representa la piel blanca, mirada altiva, nariz aguileña, barba crecida y blanca. También se hizo la imagen de su esposa, María Domínguez, conocida como la Minga, cuya máscara imita la piel blanca, ojos azules y cabellera rojiza; su vestido consiste en una falda larga y blusa de colores llamativos, lleva cargando una muñeca envuelta en un rebozo, la que representa a su hija. El toro se confecciona de carrizos con un forro de petate.

Los arreglos de los sones de se adecuan a las relaciones, las cuales están compuestas en forma de versos. La interpretación de la música es hecha generalmente por cuatro instrumentos de viento: dos trompetas y dos saxofones, acompañados de un tambor que marca el ritmo y que, cuando los caporales se enfrentan al toro, retumba solo, añadiendo suspenso e interés a la danza.

Aunque el número de danzantes puede variar, por lo general son entre catorce y vente, incluyendo al jefe de los caporales, a la Minga y al toro. En el desarrollo del baile el jefe de los caporales y Don Pancho bailan con la Minga (que es interpretada por un hombre), mientras que todos los caporales forman dos hileras o un círculo en pasos de danza de manera alternada, y el toro baila al centro. La historia que inspiró el nacimiento de esta danza se va desarrollando a través de los pasos dancísticos hasta que llega el momento de enfrentar al toro. Entonces, en medio de un círculo que forman los caporales, cada uno de ellos recitan versos alusivos al festejo o a las personalidades presentes en la fiesta, y después ataca al toro, el cual embiste furiosamente. El violento choque de las espadas de madera con el toro de carrizo es vistoso y estremecedor, y constituye el clímax y la culminación de la danza.

 

VOCABULARIO

 

 

 

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